Islandia, el primer país en prohibir por ley la brecha salarial entre hombres y mujeres

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Sí, Islandia es el mejor país en el mundo para las mujeres. Esto no es una frase utópica ni una exageración, sino una afirmación contrastada por el World Economic Forum. Desde el primer día de 2018, este país ha elevado su objetivo hasta convertirse en el modelo a seguir en cuestiones de igualdad: se ha convertido en el primero en prohibir por ley que los hombres puedan cobrar más que las mujeres en trabajos de la misma categoría.

Esta ley entró en vigor el pasado 1 de enero y establece que la diferencia salarial por género es ilegal tanto en empresas privadas como en públicas de más de 25 trabajadores. Para ello, el gobierno someterá a auditorías a las compañías, estableciendo sanciones para las que incumplan la medida y exigiendo a todas un “certificado de igualdad salarial”.

Expertos en igualdad de género se han felicitado por la medida y esperan que la legislación islandesa anime otros países para abordar esta lacra. Subrayan, además, la necesidad de combatir la falta de políticas a favor de las mujeres a escala global.

Aun queda un largo camino por recorrer. La primera ministra, Katrin Jakobsdottir, marca 2022 como fecha para acabar con la brecha salarial en un país en el que, pese a estar por encima de la media, sólo el 38% del parlamento está constituido por mujeres.

Un informe publicado por el Foro Económico Mundial en noviembre de 2017 resalta que Islandia encabeza el ránking mundial en igualdad de género. Esta posición, según apunta el estudio, se alcanza gracias a una “acción colectiva y a la solidaridad de las defensoras de los derechos humanos, la voluntad política y herramientas como la legislación, un presupuesto de género y las cuotas”.

Las claves

“El éxito se puede atribuir a que las mujeres asumen el poder y crean alternativas a las ‘verdades’ dominantes masculinas y hacen visibles las realidades invisibles de las mujeres, sobre todo las prácticas discriminatorias, incluido el acoso y el abuso sexuales”, apunta el organismo.

El informe acaba destacando que “el progreso de Islandia se puede atribuir a que las mujeres y los hombres comparten el poder entre ellos como responsables de la toma de decisiones” y que, además, cada vez “más hombres apoyan la igualdad de género”.